jueves, 8 de febrero de 2018

Los roedores de la península migraron al norte por los cambios climáticos hace doce millones de años

Los cambios climáticos ocurridos entre los doce y los cinco millones de años tuvieron efectos drásticos sobre las comunidades de roedores del suroeste europeo. El resultado fue una diferenciación latitudinal entre comunidades dominadas por especies adaptadas a ambientes áridos en las regiones del interior peninsular y húmedos en la costa mediterránea de lo que hoy son Cataluña y Francia, según un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid que ha analizado más de cien yacimientos fósiles de la Península Ibérica y el sur de Francia.Este tipo de estudios son fundamentales para poder crear modelos explicativos, e incluso predictivos, que prevean la respuesta de  a biodiversidad al cambio climático actual, que tan drásticamente está afectando la vida en la Tierra.


Reconstrucción paleontológica de una ardilla voladora (primer plano) en los ambientes forestales de la región septentrional (Cataluña y sur de Francia) hace unos diez millones de años por Oscar Sanisidro (Vertebrate Paleontology. Biodiversitiy Institute, University of Kansas).


Fuente: Universidad Complutense de Madrid
Fecha: 6 febrero 2018


La fauna estudiada más antigua de roedores que habitaron la Península Ibérica hace entre doce y cinco millones de años se tuvo que desplazar progresivamente hacia el norte en busca de ambientes húmedos para sobrevivir al enfriamiento y a la aridez provocados por los cambios climáticos, según una investigación liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). 

Los resultados de este estudio, publicados en la revista Scientific Reports, filial de Nature, permiten conocer el impacto de los cambios climáticos en la biodiversidad del pasado a partir del análisis de las modificaciones de faunas con diferentes características ecológicas.

El trabajo se centra en el estudio de faunas de roedores que habitaron la Península Ibérica entre los doce y cinco millones de años, un intervalo temporal climática y ambientalmente muy interesante, ya que se encuentra enmarcado en un contexto de enfriamiento e incremento de la aridez a escala global. Esto transformó totalmente el paisaje del suroeste europeo haciéndolo cada vez más árido.

“Para la elaboración de este estudio, se ha recopilado información de todas las especies presentes en yacimientos de la Península Ibérica y sur de Francia, lo cual posibilitó evaluar estadísticamente cómo se agrupaban las comunidades de roedores en función de su afinidad ecológica. El estudio de cómo evolucionaron estas agrupaciones en el tiempo, nos permitió determinar cómo respondieron a los cambios climáticos ocurridos entonces” comenta Fernando Blanco, investigador del Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la UCM.



A partir de este trabajo, se ha podido constatar la influencia de dos marcados eventos ambientales durante esta época: la crisis del Vallesiense, hace unos diez millones de años y, sobre todo, la crisis del Messiniense, hace unos seis millones de años, durante la que se llegó a secar por completo el Mar Mediterráneo.



Un grupo con información valiosa

Durante todo el intervalo temporal analizado, los cambios climáticos provocaron cambios en la diversidad y distribución de las distintas comunidades de roedores. “Uno de los principales descubrimientos del trabajo es que las faunas más antiguas, propias de ambientes que iban desapareciendo a causa del cambio global, eran progresivamente desplazadas hacia el norte, sobreviviendo temporalmente en refugios con características ambientales más húmedas, especialmente en Cataluña y el sur de Francia”, comenta Manuel Hernández Fernández, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y coordinador del estudio.

En este contexto, los roedores son un grupo de animales que aportan valiosa información, debido a su amplia distribución geográfica, diversidad y sensibilidad a cambios ambientales, lo que unido a su amplio registro fósil hace de ellos un grupo idóneo para llevar a cabo estudios paleoecológicos.

“En el caso de la Península Ibérica, disponemos de cientos de yacimientos ricos en fósiles de este grupo que podemos estudiar” explica Blanco. Ana Rosa Gómez Cano, investigadora del Institut Català de Paleontologia y coautora del trabajo añade que, partiendo de esta base, se pueden “realizar estudios de gran resolución para analizar la influencia de los cambios climáticos del pasado sobre asociaciones de faunas extintas”.

Además de la UCM, en el estudio colaboran varias instituciones, entre ellas el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Institut Català de Paleontologia, el Museum für Naturkunde de Berlín y la Universidad de Harvard, bajo la coordinación de la Universidad Complutense de Madrid, y es el resultado de más de 50 años de excavaciones y estudios en los yacimientos paleontológicos de la Península Ibérica y el sur de Francia.

Este tipo de estudios son fundamentales para poder crear modelos explicativos, e incluso predictivos, que prevean la respuesta de  a biodiversidad al cambio climático actual, que tan drásticamente está afectando la vida en la Tierra. “Si logramos conocer cómo se ha comportado la biodiversidad ante cambios climáticos en el pasado, podremos predecir como va a hacerlo en el futuro. En este sentido la Paleontología tiene un papel crucial en el estudio del cambio global”, concluye Blanco.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Baja extensión de hielos marinos en ambos hemisferios

Enero de 2018 comenzó y terminó con los mínimos históricos de la era del satélite en la extensión del hielo marino del Ártico, lo que resultó en un nuevo récord mínimo para el mes. Combinado con la baja extensión de hielo en la Antártida, la extensión global del hielo marino también se encuentra en un nivel bajo histórico.

La extensión del hielo marino ártico para enero de 2018 fue de 13.06 millones de kilómetros cuadrados. La línea magenta muestra la extensión promedio de 1981 a 2010 para ese mes.


Fuente: NSIDC
Fecha: 6 febrero 2018


El año nuevo fue trajo una semana de escalas de hielo diarias bajas y récord, con el promedio de enero superando 2017 un nuevo mínimo histórico. El hielo creció a lo largo del mes a tasas casi promedio, y a mediados de mes las extensiones diarias fueron más altas que en 2017. Sin embargo, a finales de enero, la extensión volvió a estar por debajo de 2017. La extensión promedio mensual de 13.06 millones de kilómetros cuadrados fue 1.36 millones de kilómetros cuadrados  por debajo del promedio de 1981 a 2010, y 110,000 kilómetros cuadrados por debajo del mínimo mensual récord anterior en 2017.


El patrón observado en los meses anteriores continuó con una extensión inferior a la media en los mares de Barents y Kara así como en el mar de Bering. El borde del hielo se mantuvo casi constante a lo largo del mes en el mar de Barents, y se retiró ligeramente en el este del mar de Groenlandia. Por el contrario, la extensión aumentó en el Golfo de San Lorenzo, frente a la costa de Terranova, en el este del Mar de Bering y en el Mar de Ojotsk. En comparación con 2017, a finales de mes, el hielo era menos extenso en el mar de Bering occidental, el mar de Ojotsk y el norte de Svalbard, más extenso en el este del mar de Bering y en el golfo de San Lorenzo. En general, el Ártico ganó 1.42 millones de kilómetros cuadrados (548,000 millas cuadradas) de hielo durante enero de 2018.



Extensión del hielo marino ártico a partir del 5 de febrero de 2018, junto con los datos diarios de extensión de hielo de cinco años anteriores. 2017 a 2018 se muestra en azul, 2016 a 2017 en verde, 2015 a 2016 en naranja, 2014 a 2015 en marrón, 2013 a 2014 en morado y 2012 a 2013 en marrón punteado. La mediana de 1981 a 2010 es de color gris oscuro. Las áreas grises alrededor de la línea media muestran los rangos intercuartílicos e interdecibles de los datos.


Condiciones contextualizadas


La temperatura del aire en el nivel de 925 hPa (aproximadamente 2,500 pies sobre el nivel del mar) se mantuvo inusualmente alta sobre el Océano Ártico (Figura 2b). Casi toda la región tenía al menos 3 grados Celsius (5 grados Fahrenheit) o ​​más por encima del promedio. Las desviaciones más grandes del promedio de más de 9 grados Celsius (16 grados Fahrenheit) estaban sobre los mares de Kara y Barents, centrados cerca de Svalbard. En el lado del Pacífico, la temperatura del aire fue de aproximadamente 5 grados Celsius (9 grados Fahrenheit) por encima del promedio. Por el contrario, las temperaturas de 925 hPa en Siberia fueron de hasta 4 grados Celsius (7 grados Fahrenheit) por debajo del promedio. El calor sobre el Océano Ártico parece ser el resultado, en parte, de un patrón de circulación atmosférica que lleva al aire del sur, y en parte de la liberación de calor a la atmósfera desde áreas de aguas abiertas. La presión del nivel del mar fue más alta que la media en el Océano Ártico central, que se extiende hacia Siberia. Este patrón, junto con la presión por debajo del nivel del mar sobre los mares de Chukchi y Bering, ayudó a mover el aire caliente de Eurasia sobre el Océano Ártico central.

El crecimiento de hielo para enero promedió 37,000 kilómetros cuadrados (14,000 millas cuadradas) por día, cerca de la tasa promedio para el mes de 42,700 kilómetros cuadrados por día (16,486 millas cuadradas por día). En el mar de Barents, la extensión del hielo fue la segunda más baja durante el registro de datos del satélite. Las condiciones del hielo en esta región del Ártico se consideran cada vez más importantes a la hora de tener efectos posteriores en la circulación atmosférica. Estos enlaces propuestos incluyen la expansión hacia el norte de la Alta Siberia y el enfriamiento sobre el norte de Eurasia.


La gráfica muestra las temperaturas del aire en el Ártico como diferencia del promedio de enero de 2018. Los amarillos, naranjas y rojos indican temperaturas superiores a la media; azules y morados indican temperaturas inferiores a la media.


Enero de 2018 en comparación con años anteriores

La tasa lineal de disminución para enero es de 47,700 kilómetros cuadrados (18,400 millas cuadradas) por año, o 3,3 por ciento por década.

La extensión mensual del hielo de enero de 1979 a 2018 muestra una disminución del 3,3 por ciento por década.


Involucrando a los interesados en la predicción del hielo marino

La incertidumbre sobre las condiciones futuras del hielo marino presenta desafíos para la industria, los formuladores de políticas y los planificadores responsables de las decisiones económicas, de seguridad y de mitigación de riesgos. La capacidad de pronosticar con precisión el alcance y la duración del hielo marino en diferentes escalas de tiempo es relevante para una amplia gama de actividades marítimas del Ártico. Aunque ha habido avances considerables en la predicción del hielo marino durante la última década, aún no está claro qué tan bien los usuarios finales pueden utilizar estos productos y servicios en su planificación. En respuesta, la Red de Predicción del Hielo Marino, en colaboración con varios patrocinadores, celebró un taller en la Conferencia de las Fronteras del Ártico en Tromsø, Noruega, para fomentar el diálogo entre las partes interesadas y los pronosticadores del hielo marino.

Los asistentes a la conferencia reconocieron que la comunidad de pronóstico del hielo marino y los usuarios de estos pronósticos necesitan un lenguaje común. A menudo, los usuarios que pronostican no entienden los datos presentados por los pronosticadores, ni tienen las habilidades para interpretar los productos de datos complejos. La mayoría de los operadores marinos en el Ártico requieren información precisa de corto a corto plazo (<72 horas) sobre el borde del hielo marino y la concentración cercana al borde del hielo. Los usuarios de pronósticos a menudo quieren información adicional, como la resistencia al hielo, el espesor del hielo y la deriva del hielo. Se debe acceder a estos datos en un formato fácil de usar que se pueda descargar fácilmente (por ejemplo, a un barco en el mar). Normalmente, las cartas de hielo de los centros de hielo nacionales o los mapas de imágenes de radar de apertura sintética de alta resolución se utilizan para describir y analizar el hielo marino para la navegación en tiempo real.



Cambios en el turismo polar basados en la membresía de la Asociación de Operadores de Cruceros de Expedición Ártica (AECO, arriba), y por el número y tipo de buques del Ártico operados o gestionados


Los pronósticos de hielos estacionales a más largo plazo son potencialmente útiles para la industria marina polar, pero todavía no se los utiliza. Mientras mejora, la incertidumbre en estos pronósticos no ha sido comunicada claramente. Sin embargo, los planificadores de la logística están interesados en utilizar pronósticos a más largo plazo, principalmente para aumentar o extender datos más oportunos o diagnósticos internos. Los operadores turísticos en particular desean pronósticos estacionales e incluso de dos a tres años para que puedan planificar qué ofrecer a sus clientes. Junto con el aumento del turismo polar (Figura 4), también hay un tráfico importante de la industria en el Ártico europeo, el Paso del Noroeste y algunas áreas en la Ruta del Mar del Norte. Debido a la disminución de la capa de hielo, podemos esperar una extensión de la actividad estacional, con los barcos embarcando antes y terminando sus viajes más tarde que en años anteriores. Esto subraya la necesidad de un pronóstico preciso, que se extiende a las temporadas de hombro más variables del hielo marino del Ártico.


Importancia de los hielos a la deriva 

Ubicación de la Lanza R / V durante la expedición N-ICE2015 (líneas rosadas) con las líneas de vuelo de la aeronave en negro y azul. La figura inferior muestra una serie temporal de velocidad y dirección del viento, junto con las velocidades de divergencia del hielo (línea azul) y corte (línea violeta).

A medida que la capa de hielo del Ártico sigue disminuyendo, el movimiento convergente del hielo marino puede acumular hielo en grandes crestas. Tales crestas pueden ser peligrosas para las actividades marinas en el Ártico. El movimiento divergente del hielo produce aberturas en el hielo llamadas derivaciones, donde el hielo nuevo puede crecer fácilmente. Los vientos son el principal motor para la formación de crestas. Un solo evento de tormenta puede conducir a una redistribución significativa de la masa de hielo marino a través de crestas y nuevas pistas. Como parte de la expedición Norwegian Young Sea ICE (N-ICE2015), los colegas del Instituto Polar de Noruega realizaron un detallado análisis del espesor del hielo marino y de la deriva de hielo antes y después de una tormenta en una zona al norte de Svalbard. Los resultados mostraron que aproximadamente el 1,3 por ciento del volumen de hielo marino a nivel se comprimió en crestas. Combinado con la nueva formación de hielo en los cables, el volumen total de hielo aumentó en un 0,5 por ciento. Si bien este es un número pequeño, el hielo marino en el Atlántico Norte generalmente se ve afectado por 10 a 20 tormentas cada invierno, lo que podría representar del 5 al 10 por ciento del volumen de hielo cada año.


El hielo marino antártico también está bajo, lo que reduce la extensión global del hielo marino


En el Hemisferio Sur, después del 11 de enero el hielo marino comenzó a rastrear bajo, lo que llevó a un promedio de enero que fue el segundo más bajo registrado. El grado más bajo para esta época del año fue en 2017. El alcance está por debajo del promedio en el mar de Ross y el oeste de los mares de Amundsen, mientras que en otros lugares la extensión se mantiene cerca del promedio. La baja extensión de hielo es desconcertante, dado que las temperaturas del aire en el nivel de 925 hPa están cerca del promedio o por debajo del promedio (en relación con el período de 1981 a 2010) en gran parte del océano Austral. Los mares de Weddell y Amundsen tenían de 1 a 2 grados Celsius por debajo del promedio. Las temperaturas ligeramente superiores a la media fueron la regla en el noroeste del Mar de Ross.

Nuevo conjunto potente de datos revela patrones de contaminación global del ozono

Aunque la contaminación del ozono está cayendo en muchas partes de los Estados Unidos, Europa occidental y Japón, muchas personas que viven en esos países todavía experimentan más de una docena de días al año en los cuales los niveles del irritante pulmonar exceden los estándares de salud.

Esa es una conclusión de una nueva evaluación de salud basada en el Informe de Evaluación del Ozono Troposférico o TOAR, un esfuerzo del Proyecto Internacional de Química Atmosférica Global para crear la base de datos de observaciones de ozono de superficie más completa del mundo de todas las estaciones de monitoreo de ozono disponibles en todo el mundo. El documento fue publicado hoy en la revista Elementa: Science of the Anthropocene.




Número promedio de días por año (2010-2014) cuando los niveles de ozono exceden la norma de salud USA de  calidad del aire  de 70 partes por millón promedio durante 8 horas en sitios no urbanos. 


Los científicos internacionales que compilaron y analizaron la base de datos mundial sobre la contaminación del ozono esperan que les brinde a los científicos y administradores de salud pública una mejor idea de las tendencias y los patrones de exposición a la salud humana en todo el mundo.

"TOAR no es solo un informe", dijo Owen Cooper, un científico de CIRES que trabaja en NOAA que preside el Comité Directivo de TOAR y ha estado trabajando para desarrollar la evaluación desde 2014. "Creamos la mayor base de datos de ozono de superficie a partir de observaciones por hora en más de 4,800 sitios de monitoreo en todo el mundo, y estamos poniendo estos datos a disposición de cualquiera que quiera investigar el impacto del ozono en la salud humana, la vegetación y el clima ".


El ozono troposférico o subterráneo es un gas contaminante de efecto invernadero que en niveles elevados es perjudicial para la salud humana y la productividad de cultivos y ecosistemas. El ozono a nivel del suelo es un contaminante secundario, lo que significa que no se emite directamente, sino que se forma cuando la luz solar desencadena reacciones entre las emisiones químicas naturales y las causadas por el hombre, conocidas como gases precursores del ozono. Las emisiones de los vehículos, las centrales eléctricas, las operaciones industriales y otras actividades humanas son una causa principal del ozono de superficie, que es uno de los seis principales contaminantes regulados en los EE. UU. por la Ley de Aire Limpio.

Los científicos han entendido que los gases precursores que forman el ozono han disminuido en América del Norte y Europa desde la década de 1990, pero los niveles han aumentado en Asia. Sin embargo, los conjuntos de datos de ozono limitados y dispersos dejaron a los científicos incapaces de responder preguntas básicas sobre la distribución y las tendencias de la contaminación del ozono en muchas partes del mundo: ¿En qué regiones del mundo se enfrentan las personas a la mayor exposición al ozono? ¿En qué medida está aumentando el ozono en los países en desarrollo? ¿Las regulaciones de calidad del aire han reducido los niveles de ozono en las naciones desarrolladas?

Para abordar estas y otras preguntas, el equipo de investigación de TOAR ha producido la primera evaluación científica a escala mundial del ozono troposférico, basada en todas las observaciones superficiales disponibles y la literatura revisada por pares.






Entre los hallazgos:

-Los niveles de ozono en gran parte de América del Norte y Europa disminuyeron significativamente entre 2000 y 2014.

-Aun así, durante 2010-2014 personas en partes de California, Arizona, Colorado, Texas, el Medio Oeste y el Atlántico Medio aún experimentaron más de 15 días al año en que los niveles de ozono excedieron el estándar de calidad del aire basado en la salud de los Estados Unidos de 70 partes por mil millones (ppb) promedió durante ocho horas.

-Las personas que viven en partes del sur de Europa, Corea del Sur y el sur de Japón y China también experimentaron más de 15 días al año de niveles de ozono superiores a 70 ppb.

-En algunas partes de Asia, África y América del Sur, los investigadores identificaron brechas de datos que les impidieron caracterizar los patrones de exposición a la contaminación del ozono. Sin embargo, en general, los sitios del Hemisferio Sur tienden a tener niveles más bajos de contaminación por ozono y menos días por encima de 70 ppb.


"A pesar de algunas reducciones en las emisiones de contaminantes atmosféricos en Europa y América del Norte, los impactos del ozono en la salud humana siguen siendo motivo de preocupación en todo el mundo y están aumentando en partes de Asia oriental, con el potencial de efectos graves para la salud de sus poblaciones", dijo Zoё Fleming, investigador del Centro Nacional de Ciencias Atmosféricas en el Departamento de Química de la Universidad de Leicester. Fleming y Ruth Doherty de la Universidad de Edimburgo fueron coautores principales del estudio, con coautores de 12 instituciones internacionales.






Los estudios futuros de TOAR proporcionarán una evaluación global de los niveles de ozono experimentados por la vegetación, los niveles de ozono observados que afectan el clima y un análisis histórico que explora cómo los niveles de ozono han cambiado en todo el mundo desde principios del siglo XX.

La base de datos TOAR de métricas de ozono de superficie ahora está a disposición del público y puede ser utilizada por científicos y formuladores de políticas de todo el mundo para cuantificar los impactos del ozono en la salud humana y la vegetación.

TOAR es un proyecto del proyecto International Global Atmospheric Chemistry, con el apoyo de NOAA, Forschungszentrum Jülich y la Organización Meteorológica Mundial.




martes, 6 de febrero de 2018

El impacto ambiental de su sándwich a la hora del almuerzo

¿Toma un almuerzo empacado para trabajar o compra un sándwich en la tienda? La huella de carbono de su sándwich podría estar teniendo un gran impacto en las emisiones de gases de efecto invernadero de acuerdo con una nueva investigación.

Investigadores de la Universidad de Manchester han llevado a cabo el primer estudio que analiza la huella de carbono de los sándwiches, tanto caseros como preenvasados. Consideraron que el ciclo de vida completo de los sándwiches, incluida la producción de ingredientes, sándwiches y sus empaques, así como también los desechos de alimentos descartados en el hogar y en otras partes de la cadena de suministro.



Fuente: Manchester University
fecha: 25 enero 2018


En total, el equipo analizó 40 tipos de sándwich, recetas y combinaciones diferentes. Encontraron las huellas de carbono más altas para los sándwiches con carne de cerdo (tocino, jamón o salchichas) y los que contienen queso o gambas.

De las recetas consideradas, la variedad más intensiva en carbono es un sándwich listo para almorzar  que incluye huevo, tocino, y salchicha. Los investigadores estiman que este tipo de sándwich genera 1441 gramos de dióxido de carbono equivalente (CO2 eq.). Esto es equivalente a las emisiones en CO2 de conducir un automóvil durante 12 millas.

El sándwich con el equivalente de emisión de carbono más bajo es el favorito casero de  jamón y queso. El estudio también encontró que hacer sus propios sándwiches en casa podría reducir las emisiones de carbono a la mitad en comparación con los equivalentes ya hechos.

Según la British Sandwich Association (BSA), más de 11.500 millones de sándwiches se consumen cada año tan solo en el Reino Unido. Alrededor de la mitad se fabrican en casa y la otra mitad se compra sin receta en tiendas, supermercados y estaciones de servicio en todo el país. Eso significa que el Reino Unido gasta casi £ 8 mil millones al año en el bocadillo empanizado, a un costo promedio de £ 2 por refrigerio.

El profesor Adisa Azapagic, de la Escuela de Ingeniería Química y Ciencias Analíticas, dijo: "Dado que los sándwiches son un elemento básico de la dieta británica, así como su importante cuota de mercado en el sector de la alimentación, es importante comprender la contribución de este sector a las emisiones de gases de efecto invernadero".

"Por ejemplo, consumir 11.500 millones de sandwiches al año en el Reino Unido genera, en promedio, 9,5 millones de toneladas de CO2 equivalentes, equivalentes al uso anual de 8,6 millones de automóviles".

Los resultados muestran que el mayor contribuyente a la huella de carbono de un sándwich es la producción agrícola y el procesamiento de sus ingredientes. Dependiendo del tipo, esto puede representar alrededor del 37% -67% de CO2 eq. para sándwiches preparados.





Mantener los sándwiches refrigerados en los supermercados y las tiendas también contribuye a su huella de carbono. Esto puede representar hasta un cuarto de su equivalente de emisión de gases de efecto invernadero.

Luego está el material de envasado que llega hasta el 8,5% y, finalmente, el transporte de materiales y los sándwiches frigoríficos mismos aumenta un 4% adicional.

El estudio concluye que la huella de carbono de los aperitivos podría reducirse hasta en un 50 por ciento si se realiza una combinación de cambios en las recetas, el envasado y la eliminación de desechos. Los investigadores también sugieren extender las fechas de vencimiento y de uso para reducir el desperdicio.

"No cocine, simplemente coma"


La profesora Azapagic, quien también encabeza el grupo de investigación de Sistemas Industriales Sostenibles, agregó: "Necesitamos cambiar el etiquetado de los alimentos para aumentar la fecha de caducidad, ya que estos suelen ser bastante conservadores. Los sandwiches comerciales se someten a rigurosas pruebas de vida útil y normalmente son seguros para el consumo más allá de la fecha de caducidad indicada en la etiqueta.

La BSA también estima que extender la vida útil de los sándwiches relajando esas fechas ayudaría a ahorrar al menos 2000 toneladas de residuos de sándwich anualmente.

El estudio también recomienda reducir u omitir ciertos ingredientes que tienen una mayor huella de carbono, como la lechuga, el tomate, el queso y la carne. La reducción de ingredientes, como el queso y la carne, también reduciría la cantidad de calorías consumidas, lo que contribuiría a estilos de vida más saludables.


Científicos encuentran reservas masivas de mercurio en el permafrost

Investigadores han descubierto que los suelos de permafrost del norte  son la mayor reserva de mercurio en el planeta, almacenando casi el doble de mercurio que el resto de los suelos, el océano y la atmósfera combinados, un hallazgo con implicaciones significativas para la salud humana y los ecosistemas en todo el mundo.


Fecha: 5 febrero 2018


En un nuevo estudio, los científicos midieron las concentraciones de mercurio en núcleos de permafrost de Alaska y calcularon cuánto mercurio ha quedado atrapado en el permafrost al norte del ecuador desde la última glaciación.

El estudio revela que los suelos del norte de permafrost son la mayor reserva de mercurio en el planeta, almacenando casi el doble de mercurio que el resto de los suelos, el océano y la atmósfera combinados.

El nuevo estudio fue publicado hoy en Geophysical Research Letters, una revista de la American Geophysical Union.

"Este descubrimiento es un cambio de juego", dijo Paul Schuster, un hidrólogo en el Servicio Geológico de Estados Unidos en Boulder, Colorado y autor principal del nuevo estudio. "Hemos cuantificado un conjunto de mercurio que no se había hecho anteriormente, y los resultados tienen profundas implicaciones para una mejor comprensión del ciclo mundial del mercurio".

Las temperaturas del aire más cálidas debido al cambio climático podrían descongelar gran parte de la capa de permafrost existente en el hemisferio norte. Este permafrost fundido podría liberar una gran cantidad de mercurio que podría afectar los ecosistemas de todo el mundo. El mercurio se acumula en las cadenas alimenticias acuáticas y terrestres, y tiene efectos neurológicos y reproductivos dañinos en los animales.

"No habría problemas ambientales si todo permaneciera congelado, pero sabemos que la Tierra se está calentando", dijo Schuster. "Aunque la medición de la tasa de fusión del permafrost no formó parte de este estudio, la fusión del  permafrost proporciona un potencial para liberar mercurio, eso es solo física".


Representación cartográfica de la extensión del permafrost en el hemisferio norte.

Los nuevos hallazgos tienen importantes implicaciones para comprender cómo la Tierra almacena mercurio y para la salud humana y ambiental, según James Shanley, un hidrólogo investigador del Servicio Geológico de Estados Unidos en Montpelier, Vermont, que no participó en la nueva investigación.

"Este estudio es muy novedoso y hace un gran descubrimiento en un área que previamente había sido ignorada", dijo Shanley. "Muestra que el permafrost representa una gran fuente de mercurio, y si se derrite debido al cambio climático, el mercurio podría liberarse y podría aumentar significativamente la carga mundial de mercurio".





Nos enfrentamos un problema desconocido

El mercurio natural que se encuentra en la atmósfera se une con material orgánico en el suelo, se entierra por los sedimentos y se congela en el permafrost, donde permanece atrapado durante miles de años a menos que se libere por cambios como el descongelamiento del permafrost.


El equipo de Schuster determinó la cantidad total de mercurio bloqueado en el permafrost utilizando datos de campo. Entre 2004 y 2012, los autores del estudio perforaron 13 núcleos de suelo de permafrost de varios sitios en Alaska y midieron las cantidades totales de mercurio y carbono en cada núcleo. Ellos seleccionaron sitios con una variedad diversa de características del suelo para representar mejor el permafrost encontrado alrededor de todo el hemisferio norte.

Mapas de concentraciones de mercurio (microgramos de mercurio por metro cuadrado) en zonas de permafrost del hemisferio norte para cuatro capas de suelo: 0-30 centímetros, 0-100 centímetros, 0-300 centímetros y permafrost. El mapa de permafrost representa el mercurio unido a la materia orgánica congelada por debajo de la profundidad de la capa activa (ALD) y por encima de 300 cm de profundidad. Crédito: Schuster et al./GRL/AGU.


Schuster y sus colegas encontraron que sus mediciones eran consistentes con los datos publicados sobre el mercurio en suelos no permafrost y permafrost de miles de otros sitios en todo el mundo. Luego usaron sus valores observados para calcular la cantidad total de mercurio almacenado en el permafrost en el hemisferio norte y crear un mapa de las concentraciones de mercurio en la región.


El estudio encontró aproximadamente 793 gigagramos, o más de 15 millones de galones, de mercurio congelado en el suelo del permafrost del norte. Eso es aproximadamente 10 veces la cantidad de todas las emisiones de mercurio causadas por el hombre en los últimos 30 años, según las estimaciones de emisiones de 2016.


El estudio también encontró que todo el suelo congelado y no congelado en las regiones del permafrost del norte contiene un total de 1,656 gigagramos de mercurio, lo que lo convierte en el reservorio de mercurio más grande conocido en el planeta. Este grupo contiene casi el doble de mercurio que los suelos fuera de la región del permafrost del norte, el océano y la atmósfera combinados.

Los efectos del mercurio liberado

Los científicos aún no están seguros de cuánto del mercurio almacenado afectaría a los ecosistemas si el permafrost se descongelara. Una pregunta importante gira en torno a qué cantidad de mercurio se filtraría del suelo a las vías navegables circundantes, según Steve Sebestyen, un hidrólogo investigador del Servicio Forestal del USDA en Grand Rapids, Minnesota, que no participó en la nueva investigación.

Si el mercurio es transportado a través de vías fluviales, podría ser absorbido por microorganismos y transformado en metilmercurio, dijo. Esta forma de mercurio es una toxina peligrosa que causa efectos neurológicos en animales que van desde la discapacidad motora hasta los defectos congénitos.



"Hay un aspecto significativo de salud social y humana para este estudio", dijo Sebestyen. "Las consecuencias de que este mercurio se libere en el medio ambiente son potencialmente enormes porque el mercurio tiene efectos en la salud de los organismos y puede viajar en la cadena alimentaria, afectando negativamente a las comunidades nativas y otras comunidades".

Edda Mutter, directora científica del Consejo de la Cuenca Inter-Tribal del Río Yukón, dijo que el nuevo estudio demuestra que el descongelamiento del permafrost podría tener graves consecuencias para los ecosistemas locales y las comunidades indígenas en el hemisferio norte.

"Las comunidades rurales en Alaska y otras áreas del norte tienen un estilo de vida de subsistencia, lo que las hace vulnerables al metilmercurio que contamina su suministro de alimentos", dijo Mutter. "Las fuentes de alimentos son importantes para la salud espiritual y cultural de los nativos, por lo que este estudio tiene importantes implicaciones económicas y de salud para esta región del mundo".

La liberación de mercurio también podría tener consecuencias globales de gran alcance, según Shanley. El mercurio liberado en la atmósfera puede viajar grandes distancias y afectar comunidades y ecosistemas a miles de millas de distancia del sitio de lanzamiento, dijo.

Schuster cree que la investigación de su equipo les da a los legisladores y científicos nuevos números para trabajar y calibrar sus modelos a medida que comienzan a estudiar este nuevo fenómeno con más detalle. Tiene la intención de lanzar otro estudio que modela la liberación de mercurio del permafrost debido al cambio climático, y dijo que este trabajo cambia la perspectiva de los científicos sobre el ciclo mundial del mercurio.

"El 24 por ciento de todo el suelo sobre el ecuador es el permafrost, y tiene esta gran cantidad de mercurio encerrado", dijo. "¿Qué pasa si el permafrost se derrite? ¿Qué tan lejos viajará el mercurio en la cadena alimenticia? Estas son grandes preguntas que debemos responder ".

Un 16% de las especies de animales y plantas pueden convertirse en invasoras

El Grupo de Especialistas en Especies Invasoras (ISSG) de la CSE de la UICN ha contribuido a la investigación publicada hoy en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences', que destaca la necesidad urgente de que los gobiernos desarrollen medidas para controlar la propagación de especies exóticas emergentes.


Fecha: 5 febrero 2108

Según el informe, hasta el 16% de todas las especies de animales y plantas tienen el potencial de convertirse en especies exóticas invasoras (EEI). Los registros utilizados en el informe abarcan los últimos cinco siglos hasta 2005 y consisten en casi 46,000 introducciones de especies exóticas. El informe utiliza datos de múltiples bases de datos, incluida la Base de Datos Mundial de Especies Invasoras (GISD) de la UICN y el Registro Mundial de Especies Introducidas e Invasoras (GRIIS), desarrollado conjuntamente por la UICN.


"Entre 2000 y 2005, una de cada cuatro introducciones de especies exóticas nunca había sido registrada como invasora anteriormente. Estas especies exóticas emergentes plantean un desafío importante a las medidas de bioseguridad, ya que es difícil predecir cómo llegarán y de dónde provienen ", comenta el Dr. Hanno Seebens del Centro de Investigación de la Biodiversidad y el Clima Senckenberg y autor principal del informe. "Los enfoques actuales de bioseguridad a menudo se basan en el conocimiento de especies exóticas invasoras ya conocidas, pero este estudio destaca que las medidas de detección y erradicación temprana serán más importantes que nunca".




En los últimos dos siglos, los humanos han sido responsables de la introducción de miles de especies en regiones fuera de su área de distribución natural. Algunas de estas especies se han vuelto invasoras y han tenido un impacto significativo en la salud humana, las economías y los ecosistemas. Tradicionalmente, las especies se han introducido en nuevas áreas a través del transporte de productos básicos, sin embargo, el estudio encontró que las nuevas redes comerciales y el cambio ambiental están contribuyendo al número cada vez mayor de introducciones de especies exóticas.


"Ignorar las especies exóticas emergentes puede conducir a consecuencias socioeconómicas y ambientales directas. El Grupo de Especialistas en Especies Invasoras de la CSE de la UICN está trabajando con científicos y legisladores de todo el mundo para aumentar la base de conocimientos sobre especies exóticas y desarrollar la capacidad para prevenir su introducción y gestionar sus impactos ". Piero Genovesi, coautor del documento y Presidente del Grupo de Especialistas en Especies Invasoras de la UICN.


Los hallazgos de este estudio apoyan el Honolulu Challenge, una iniciativa global nacida en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, que exige acciones urgentes y audaces sobre especies exóticas invasoras para proteger la biodiversidad y el bienestar humano de sus impactos actuales y futuros.

lunes, 5 de febrero de 2018

Un clima más cálido puede provocar fiebre del dengue en Europa

Grandes partes de Europa pueden sufrir la temida fiebre del dengue a menos que se atenúe el cambio climático. Esto es lo que Jing Helmersson muestra en una nueva disertación en la Universidad de Umeå. Es el mosquito que puede transmitir la enfermedad que necesita algo de temperatura y humedad para propagarse.






Fuente: Umeå University
Fecha: 30 Enero 2018


"Debido a que no podemos detener el viaje entre continentes, la única manera segura de prevenir la propagación de la fiebre del dengue es prevenir el establecimiento de mosquitos que puedan transmitir el virus. Para eso, el clima es un factor clave ", dice Jing Helmersson, estudiante de doctorado en el Departamento de Salud Pública y Medicina Clínica de la Universidad de Umeå.
En el curso de su disertación doctoral, Jing Helmersson ha desarrollado dos modelos matemáticos para calcular el potencial de la epidemia de dengue y la proliferación del mosquito del dengue en todo el mundo, con especial atención en Europa. Se trata en parte de la capacidad del mosquito de transmitir el virus del dengue en función de la temperatura y, en parte, de la densidad o el establecimiento de los mosquitos en relación con el clima.





El mosquito más potente que puede transmitir el virus del dengue es Aedes aegypti. Sin embargo, para que una población de mosquitos en un área se convierta en portadora, el virus primero debe llegar allí. Ahí es donde nuestros viajes por todo el mundo entran en escena. El riesgo de que la gente continúe con la infección es en parte porque el dengue, como para algunos es mortal, en la mayoría de los casos no da ningún síntoma. Sin embargo, para propagar la infección, se requiere una combinación de virus, el tipo correcto de mosquitos, la estación adecuada y el entorno adecuado para el desarrollo del mosquito, la temperatura adecuada, la lluvia y la reproducción. Es una combinación de condiciones que también se alteran con el cambio climático.



Ya hoy, el mosquito secundario del dengue, Aedes albopictus, se estableció en la región mediterránea. El mosquito primario del dengue, Aedes aegypti, está a punto de invadir las partes más meridionales de Europa. Jing Helmersson muestra en su tesis doctoral que si el cambio climático se lleva a cabo en el marco del acuerdo de París con un máximo de dos grados de calentamiento, el mosquito Aedes aegypti solo tendrá el potencial de propagarse en las pequeñas regiones del sur de España, Portugal, Italia y Grecia. Sin embargo, si el calentamiento global continúa más allá de los dos grados, se prevé que tendrá lugar una expansión dramática, de modo que partes del sur y el centro de Europa corren el riesgo de ser invadidas por este tipo de mosquitos y, como consecuencia, epidemias de dengue. Esto afectaría a grandes partes de Francia, España, Italia, Portugal, Grecia y los Balcanes.


"Mis conclusiones subrayan la importancia de mantener el calentamiento global dentro del objetivo de Jing Helmersson dos grados. Por lo tanto, reducir el área potencial y la ventana de tiempo para la propagación del dengue va de la mano con la reducción de las emisiones de dióxido de carbono ", dice Jing Helmersson.

La fiebre del dengue es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad viral más grave del mundo causada por mosquitos. Hasta ahora, la enfermedad se ha limitado a algunas áreas tropicales y subtropicales en África, Asia y América Latina. Hasta la fecha, solo se conocen dos brotes locales en Europa, en Atenas en 1927 y en Madeira 2012. Sin embargo, no existe una vacuna eficaz contra el dengue que pueda utilizarse en áreas no infectadas.

Jing Helmersson obtuvo previamente un doctorado en Física de la Universidad de Michigan.